Muchos juegos tratan el tema de la violencia de una manera u otra, tenemos desde el uso jugable que da The Last of Us para expresar la desesperación y el peligro de un apocalipsis zombi o bien el clásico de clásicos GTA, que habla de barrios marginales donde la delincuencia esta al orden del día y como los personajes escalan en esa cadena evolutiva que hay en el narcotráfico o las bandas callejeras. Pero casi nunca nos preguntan a nosotros, los jugadores sobre qué papel tenemos en todo ello y si de verdad tanta violencia llega a estar justificada; Hotline Miami nos hace esta pregunta. Veamos a lo que nos lleva los ríos de sangre que se derraman en este título.

1 Somos Jacket, un hombre que recibe una serie de llamadas a su casa para que vaya a asesinar a una serie de mafiosos que hay por la ciudad. No sabemos nada acerca de lo que impulsa a Jacket a cubrir su cara con una máscara y acabar con todos esos hombres; tras acabar el trabajo se reúne con una serie de hombres enmascarados que le preguntan por qué hace lo que hace y demás. En una de sus misiones se encuentra a una chica que es abusada y drogada y la cual tras rescatarla acaba teniendo una relación sentimental con nuestro misterioso protagonista. Tras otra misión se encuentra con otro hombre enmascarado que ha matado los objetivos de Jacket y que en ese momento dividirá la historia en dos ramas; pues llegara un punto en donde tras que Jacket consiga su “cometido” el juego rebobine hasta ese punto y tomaremos el control del enmascarado con el que se topa Jacket. Y aquí es donde realmente brilla el título pues nos lanza la bomba que el juego tanto guardaba, el porqué de las llamadas y si de verdad si con tan solo una llamada es escusa suficiente para asesinar a todo aquel que queramos, ¿Somos nosotros, los jugadores mejor que Jacket? Ya que no hay ninguna línea de dialogo que exponga que debas asesinarlos al cien por cien, sino que más bien es nuestro propio impulso el que nos empuja a matar.

2En lo que se respecta a jugabilidad es un juego en 2D cenital, veremos a los personajes desde arriba y controlaremos la mira del arma con el ratón; el disparo es el clic derecho y podremos lanzar el arma que tengamos en la mano y coger otra con el botón izquierdo. Todo ello se lleva acabo de manera muy fluida y bizarra, siendo los golpes secos el pan de cada día; de echo las muertes son muy grotescas y sangrientas desde desmembraciones hasta el que se te quede atascada la katana una vez la hayas clavado en el cráneo del enemigo. Y en caso de que te maten cargaras la partida prácticamente de manera automática y fluida haciendo que te piques y quieras más y más. Además antes de entrar en acción podremos elegir entre una serie de máscaras que le proporciona habilidades a nuestro personaje, desde comenzar con un arma de manera automática, correr más rápido, que los perros no te ataquen o que puedas matar con un portazo.
Lo que me resulto un poco curioso es que la inteligencia artificial sea un poco “lerda”; y me explico, los enemigos solo te atacaran (como es lógico) si te ven, pero si logras darles esquinazo ya vuelven a actuar como si no hubiera pasado nada, también hay situaciones como el que caminen por encima del cadáver aliado y no ocurra nada. Obviamente no le voy a pedir peras al olmo ya que sé que es un título hecho por un estudio pequeño. La lectura que le saco yo a esta IA es que están más como mero saco para canalizar nuestra ira que como objetivos en sí. Y a pesar de lo que he dicho no significa que la dificultad se vea afectada; más bien todo lo contrario ya que irán a por nuestro culo lo más rápido posible, esto hace que nos tengamos que adaptar lo más rápido que podamos y en algunos puntos del juego llega a ser muy retante.

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La música merece mención aparte ya que al ser un título que habla de la violencia formara un papel fundamental para incitarnos al ello. Lo que más destaca de la música es que al terminar de “exterminar” a nuestros enemigos para de golpe y tendremos que deshacer el recorrido hasta llegar a la puerta principal, es un descanso ante el éxtasis que vive nuestro protagonista. Prácticamente es uno de los platos principales del juego y nos induce de lleno en esta sangrienta aventura. Y como siempre un pequeño apunte personal, la canción Hotline es la que más llamó mi atención y la que más me gusto dentro del repertorio de este Hotline Miami.
Artísticamente bebe de lleno de los años ochenta y se nota tanto en los escenarios como en la interfaz que se presenta en cada recuento de puntos que el juego hace al terminar las misiones.

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Opinión personal: Hotline Miami es un juego que deja su mensaje completamente claro, nos gusta la violencia; y ese mensaje me ha tenido pensativo y es de lejos lo que más he querido destacar con su análisis. Es una muy buena metáfora a la hora de ver los videojuegos como medio de expresión, ya que seguramente hayáis visto alguna que otra vez la chorrada de que los juegos te hacen violento; pero ese es otro tema. Realmente recomiendo jugarlo más que por su violencia y la propia diversión que ofrece, por el mensaje que nos transmite al final. Es un claro ejemplo de madurez dentro de este medio que son los videojuegos.

Escrito por NOEM

NOEM

Friki a tiempo completo, colecciono videojuegos, lector de manga, amante de la música y del anime. Fotógrafo amateur.